La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, criticó las
desigualdades sociales en el mundo y señaló que
“será imposible resolver el problema del hambre si
no ponemos, de una vez por todas, el problema de la inequidad,
al interior y entre los países, en el centro del debate
mundial”. Bachelet enfatizó el problema de la “inequidad”
en la ciudad de Roma, en el marco de la Cumbre Mundial para la
Seguridad Alimentaria de la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, Food
and Agriculture Organization).
La Presidenta Michelle Bachelet dijo que “así como
el mundo fue capaz de gastar trillones de dólares para
evitar el desplome económico, ahora es necesario un esfuerzo
similar para evitar un desplome social”. Bachelet se encuentra
reunida junto a los líderes mundiales en esta cumbre que
se desarrollará hasta el miércoles 18 de Noviembre.
En su exposición, la Presidenta señaló la
existencia de “sociedades excluyentes” y la paradoja
de la existencia de alimentos a los cuales “los pobres no
pueden acceder”.
A su vez, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon,
señaló que es indispensable unir el problema de
la Seguridad Alimentaria al fenómeno del cambio climático.
Ban Ki Moon dijo que "Si los glaciares del Himalaya se derriten,
se verán afectados los medios de vida y la supervivencia
de trescientos millones de personas en China, y cerca de mil millones
en toda Asia". Ban Ki Moon agregó que “los pequeños
campesinos de África, que producen la mayor parte de los
alimentos del continente y dependen sobre todo de la lluvia, podrían
ver sus cosechas mermarse un 50 por ciento en 2020. Tenemos que
realizar cambios de envergadura para alimentarnos, y muy especialmente,
para proteger a los más pobres y vulnerables", subrayó.
En su intervención, el Director General de la FAO, Jacques
Diouf, señaló que mil millones de personas sufren
de hambre en el mundo, y recalcó que en los países
desarrollados entre el dos y el cuatro por ciento de la población
producen alimentos para toda una nación, mientras que en
los países en desarrollo entre un 60 y un 80 por ciento
no puede cubrir sus necesidades alimentarias. Diouf dijo que “eliminar
el hambre de la faz de la Tierra requiere 44.000 millones de dólares
americanos anuales, para una ayuda oficial al desarrollo en inversiones
en infraestructura, tecnología e insumos modernos. Se trata
de una cantidad pequeña, si se compara con los 365.000
millones en subvenciones a los productores agrícolas en
los países de la OCDE en 2007 (Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico), o los
1,3 billones de dólares que el mundo gastó en armamento
ese mismo año", dijo Diouf (http://www.1billionhungry.org).