El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sitúa
a Chile en el puesto número 44 entre 182 países
que fueron evaluados en torno a la “calidad de vida”
que ostentan en el mundo. Chile es el país líder
en América Latina en cuanto a Desarrollo Humano, señala
el Informe, debido al incremento del Producto Interno Bruto per
cápita, que creció un 3,7% entre los años
1990 y 2007, y también, a causa de la Inversión
Social, que en el país alcanza el 34% de los recursos.
Esto significa que en Chile sólo un 2,4% de la población
vive con menos de dos dólares diarios, mientras que en
Argentina (país que lo sigue en América Latina en
el puesto 49) un 11,3% de la población vive con esa ínfima
cantidad de dinero. Además nuestro país ha aumentado
su cobertura social, puesto que “ha habido una sostenibilidad
del modelo de desarrollo y los avances económicos han estado
acompañados de más oportunidades para las personas”,
indica Rodrigo Márquez, sociólogo e investigador
del PNUD en Santiago. Por ejemplo, Chile ha invertido en Educación,
entre 1990 y el año 2007, un 16% del total de los recursos.
Sin embargo, a pesar de que el país se encuentra a un
paso de incorporarse a las naciones con un alto índice
de Desarrollo Humano, las discriminaciones de género y
la distribución de la riqueza lo alejan muchos puestos
de los países desarrollados. Mientras en Chile el año
2007 los hombres recibían en promedio $ 19.964 dólares
al año ($ 11.119.948 pesos) las mujeres sólo ganaban
$8.188 dólares ($ 4.560.716 pesos). Sí sólo
se tomara en cuenta este índice, agrega Márquez,
el país retrocedería 19 puestos. A su vez, en Chile
el 10% más rico de la población es dueño
del 41,7% del ingreso nacional, y el 10% más pobre acumula
sólo el 1,6%. Márquez señala que este es
un indicador muy preocupante, ya que es una variable que incide
en una serie de otros aspectos del desarrollo humano del país.
“Si la medición fuera sólo por la economía,
Chile caería 15 puestos” concluye.
En el ranking, Chile ocuparía el lugar 59, después
de Venezuela, en relación a la distribución de la
riqueza, y en cuanto a la desigualdad de género, ocuparía
el lugar 63, sobre Trinidad y Tobago.