Una tendencia sostenida en el aumento de las materias primas
y la disminución en el precio del petróleo, según
la Agencia Internacional de Energía, el Fondo Monetario
Internacional y otros organismos, podría retrasar la recuperación
de la economía en el mundo. Aunque esta es una tendencia
que incluso ha favorecido economías latinoamericanas y
que viene marcando el rumbo de la economía mundial hace
ya algunos años, gracias al cuidado de algunos sectores
en la explotación de las materias primas, podría
tener un efecto menor en Chile.
El desequilibrio entre el gran tamaño de la economía
china, según se asegura en La Nación Domingo, podría
tener efectos disímiles en la post crisis de septiembre
de 2008. Esto, debido al empobrecimiento de muchas familias y
la necesidad de alimentos básicos (trigo, arroz, soja y
maíz) que encarecen sus precios. No obstante, por el momento,
la economía chilena tendría buen pie en la explotación
de otros productos para el consumo de sectores altos, como la
explotación de peces, mariscos y arándanos.