El día martes 2 de junio la Presidenta Michelle Bachelet
promulgó la ley 20.348 que permite igualar las remuneraciones
entre hombres y mujeres y no permite discriminaciones de género.
Así, cualquier persona que se sienta discriminada por las
remuneraciones que recibe en relación a otra persona del
sexo opuesto, podrá recurrir a la justicia y demandar a
su empleador.
Esta ley, que también posee un correlato próximo
en una ley recientemente aprobada por el Congreso norteamericano,
tiene sin embargo aspectos complejos, como la definición
precisa de los cargos y las funciones que desempeñan las
personas en sus empresas. Además, algunos han señalado
que podría implicar una baja en la contratación
de mujeres, ante la amenaza para algunos empresarios de caer en
litigios laborales por mujeres que se sientan discriminadas, como
lo señala Humberto Berg, director de Berg Consultores.
La ministra Laura Albornoz del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam),
señaló sin embargo que el hecho de que se reciban
remuneraciones equitativas por el contrario, “Incentiva
a que más mujeres se incorporen al mercado laboral”.